Jamás pensé que este día llegara. Toca despedirse de muchas cosas que me ha dado este maravilloso deporte. Comencé con diez años en Askartza y desde entonces no he parado. Dejó atrás a muchos amigos que he hecho en el agua y fuera. También algún detractor pero, como diría el pelotari Juan Martínez de Irujo, mi mala leche me ha dado más victorias que derrotas. Tendría que agradecer a muchas personas que han pasado por mi vida deportiva estos quince años. Comenzando por todos los entrenadores que he tenido. Gorka, Dani, Ander, Isusko, Sergi y Joan. De todos he aprendido. También agradecer a mis compañeros de equipo, los que están y los que se fueron. Muchos son hermanos después de compartir con ellos momentos de tristeza y alegría. No citaré los nombres de todos ellos porque la lista es interminable. He tenido la suerte de conocer a muchísima gente buena que llevaré siempre conmigo. Me tocó asumir bajo palos -‘el peso de la responsabilidad’ como diría Tony Judt-, en un momento d...